Obscuridad y sombras

Luz y obscuridad

Niño acercándose a la luz. (jessica-cordoba.webnode.es)

Era tal día cuando en vilo, tal niño,
Al ver el brillo de ese cuerpo tan brillante
Y el súbito centelleo de tan bello resplandor,
Que sin parar se acercaba y sin pensarlo seguía,
Por fin lo alcanzó y de un toque lo apagó.
A la par también todo lo hizo,
Dejándonos guiados únicamente por las estrellas.
Pero sin luz no era problema andar,
Solo en sonidos nos fijábamos,
Aquellos resonaban al brillo en ausencia
Y ni de peligros ni amenazas corríamos riesgo.
Todo perfecto era a pesar de nada ver.
Un día, a la normalidad todo volvió,
Cuando la gente a no observar acostumbrada estaba,
Sin ni siquiera la menor señal de luminosidad.
Todos al rostro mirándose estaban,
Viendo las diferencias entre sí,
Ya que ni ellos mismos se recordaban.
La transparencia volvió, y como el ágata,
La diferencia de color se vio, no sintió.
Diáfano era el mundo,
Como nosotros todos en él,
Y en diferentes pilares nos dividimos.

Iván Ávalos - 20/08/2016

Este poema lo escribí para un trabajo de la clase de literatura de mi mamá, quien estaba estudiando la preparatoria en línea en ese entonces. El estilo era barroco, tenía que incluir diferentes figuras literarias asociadas con el estilo, además de ciertas palabras. Es el mejor poema que he escrito hasta ahora. Relata la historia de un mundo en el que todo se convirtió en obscuridad, y por lo tanto, todas las diferencias raciales y físicas desaparecieron por completo; hasta que un día, la luz regresó, y la humanidad volvió a la normalidad, la discriminación racial volvió y la sociedad se dividió nuevamente.

Impresión original. Sábado, 20 de agosto de 2016.